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Gastar con inteligencia

parafeduSe acerca una época peligrosa para el bolsillo. Parece que en primavera todo florece y nuestras ganas de comprar también: poner a punto la casa para el verano, renovar o equipar con nueva tecnología y ni hablar de los regalos de Navidad y las vacaciones.

Así el panorama, las tarjetas de crédito pueden ser nuestras grandes aliadas o hundirnos en una montaña de deudas. Aprendamos, entonces a usar con inteligencia nuestra tarjeta, que es una herramienta muy útil, es crédito a la mano para salir de una emergencia o gasto inesperado o financiar un viaje que de otro modo deberíamos esperar años para hacer. Es la posibilidad concreta de comprar algo que estamos necesitando con un descuento real que en muchos casos es del 20%, 30% y hasta 50% del valor.

Pero ojo, que se nos puede volver en contra. Acá una mini guía práctica para abrir los ojos, estar atentos y convertirnos nosotros en dueños de la situación.

  • En una economía con inflación como la argentina, que ronda el 25% anual, cualquier plan de cuotas sea sin interés, o incluso pagando un pequeño recargo, es muy conveniente. Eso sí, si lo que necesitas es renovar el microondas porque el viejo se rompió o querés equiparte con unos lindos sillones de jardín para disfrutar de la galería en verano,  mantenete firme en comprar sólo eso. No te lleves más productos que los pre- estipulados solo porque te los dan en cuotas.
  • Lo mismo aplica a los descuentos. Si porque me hacen 25% de descuento en vez de un pantalón me llevo dos para “aprovechar”, ya perdí el control del beneficio.
  • Lleva un control de lo que vas gastando en el mes con la tarjeta y acordate que a eso se le sumarán  las cuotas de consumos que venís arrastrando. Esta información se puede ir chequeando antes de la fecha de cierre  a través del home banking de la entidad emisora del plástico, es decir de tu banco. No cruces el límite de lo que podes pagar.
  •  No recurras al pago mínimo. El interés que se aplica al saldo impago es altísimo. Varía según la tarjeta de crédito y el banco pero está en un rango promedio de 50% anual (hay casos de 70%). Lo podes revisar en la letra chiquita que está al pie de los resúmenes de cuenta, buscando la sigla que dice CFT, que es el costo financiero total. Acá radica la mayor ganancia para las tarjetas de crédito y el gancho para atraerte es subirte el límite de compra: dispones de crédito y seguís pasando la tarjeta, pero después no podes cancelarla de un solo tirón.
  • Averigua el costo de renovación de tu tarjeta. Primero te la dan sin cargo, ¡pero al año siguiente te la facturan! En la Argentina, el 74% de los usuarios de tarjeta opera con dos o más plásticos, del mismo o diferente banco. Si es tu caso, fijate si realmente te conviene mantenerlas todas. Para ir tomando dimensión: el costo de renovación que algunos emisores  ya están comunicando a sus clientes para 2014 arranca en $500 (internacional básico), y pasa a $900 (Gold), $1.400 y $1.700 para el caso de los exclusivos Platinum y Black, ¡todo más IVA!
  • Además, si sos de descontrolarte, cuantas más tarjetas tenés, más grande será el daño, porque cuando se acabe el límite de una podrás seguir con otra. Cuidado: se puede hacer una bola de nieve gigante.
  • Un truco básico pero efectivo: si no te contenés frente a una oferta no lleves encima las tarjetas de crédito. Si el producto que viste es realmente necesario podrás volver al día siguiente. Y si no, el ataque de consumo habrá pasado de largo.
  • Si usas tarjetas no bancarias, como las que ofrecen cadenas de consumo masivo, supermercados o electrodomésticos, asesorate bien si te cobran gastos de mantenimiento mensuales. En muchos aplican cargos sólo cuando se usa pero tené en cuenta que si te tentaste con algunas cosas para decorar la casa porque había 15% de descuento, gastaste $1000 y para que no se sienta en el bolsillo lo financiaste en 10 cuotas, cada mes estarás pagando $100 más $25 o $30 por el envío del resumen y quizás algo de interés si las cuotas no eran a tasa cero. ¡No hiciste ningún negocio!
  • Seamos inteligentes, exprimamos al máximo todos los beneficios pero sin atarnos una piedra en el zapato que nos dejará rengos todo el año.

Contame cómo es tu relación con las tarjetas de crédito y que dudas te quedan sobre sus costos y beneficios así podemos despejarlas.

@MFernandezagri

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  1. marcela marrucho
    28 octubre, 2013 en 9:46 AM

    Buenísimo,es hora de revisar los de las tarjetas. Costos de renovacióny costos de envio mensual.

  2. Germán
    1 noviembre, 2013 en 2:11 PM

    En general, las tarjetas del banco donde cobras tu sueldo no tienen costo de renovacion ni resumen. Hay que aprovechar las mismas. De todas formas, muchisimas veces se puede negociar una bonificación del costo de renovación de las tarjetas de crédito. Sólo hay que llamar al banco una vez que entró el cargo, y a veces obteniendo una extensión, realizando una compra en cuotas, o habiendo cumplido cierto gasto anual te bonifican la renovación. Otro Tip: La mayoria de las tarjetas Gold y Platinum ofrecen un servicio de asistencia al viajero gratuito. Aprovecharlo y no contratar uno aparte! Obviamente averiguando sus condiciones previamente.

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