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¿Cómo dar los primeros pasos en la planificación financiera?

inflacion¿Nunca planificaste tus finanzas? Seguramente crees que esas cosas son sólo para millonarios o gente con mucho dinero. NO. Tomar el control de los propios ingresos, saber de qué manera se gastan y optimizar su rendimiento es para todos. Y todos deberían hacerlo cuánto antes, desde su primer trabajo remunerado. ¡Los resultados pueden ser asombrosos!

¿En qué consiste la planificación financiera? Básicamente en conocer mejor cuánto dinero ingresa, cuánto y en qué se gasta, y cuáles  son los objetivos financieros que quiero alcanzar para el más corto o el más largo plazo, por pequeños o ambiciosos que estos sean. A partir de ahí, de la etapa que se conoce como de diagnóstico, se arma un plan de acción para ir acercándose a los objetivos.

Ahora algunos pasos sencillos para empezar a ponerlo en práctica.

  • Diagnóstico. Conviene hacerlo con lápiz y papel en mano, o mejor aún con una planilla de cálculos delante. Al verlo escrito nos sorprenderemos de en cuántas cosas se escurre nuestro sueldo sin darnos cuenta.

1) Cuánto gano o ganamos entre ambos (si es que se encara la planificación en pareja). Esos ingresos son fijos, variables o mixtos.

2) Gastos fijos: incluir una lista lo más detallada posible y no olvidar los “items hormiga”  pero frecuentes como ese café con una medialuna, todos los miércoles mientras haces tiempo entre la salida del trabajo y la hora del curso de inglés; el estacionamiento que pagas siempre que vas al gimnasio porque no llegas con tiempo para buscar un lugar gratuito para dejar tu auto y las salidas a comer algo afuera porque en la heladera no hay nada.

3) ¿Deudas? No nos referimos acá al pago de un crédito (por la compra del auto por ejemplo o la refacción de la casa), sino a las deudas no programadas que se van acumulando y pueden tornarse inmanejables. Cuidado con los saldos impagos de la tarjeta de crédito que tienen intereses altísimos. ¡Hay que buscar alternativas!

4) Como cierre: del detalle de ingresos y egresos, ¿queda un remanente de dinero? ¿Lo tenemos ahorrado, o nunca llegamos a “verlo” porque se diluye en varios gastos no contemplados pero prescindibles? Aunque parezca que no, en los pequeños gastos es dónde puede hacerse la diferencia.

  • Planificación. Con el diagnóstico de nuestras finanzas en la mano, viene la hora de tomar decisiones. ¿Quiero hacer un esfuerzo para ahorrar e invertir que me permita alcanzar alguno de mis objetivos de corto o largo plazo? A la suerte hay que ayudarla y la magia no existe: para tener algo mañana debo estar dispuesto a sacrificar algo de consumo en el presente.

1)     Definir los objetivos en el tiempo: hacer un viaje a Europa en dos años, cambiar el auto, comprar la casa propia, construir, tener una renta (en el caso de los que ya no son tan jóvenes).

2)     Estimar cuánto se puede separar del ingreso mensual y tratar de hacerlo a comienzos del mes para no tentarse luego. Entre un 10% y 20% del ingreso sería un muy buen punto de partida.

3)     Disponer ese dinero en un lugar separado, puede ser en una cuenta bancaria o fondo de inversión que permite hacer aportes periódicos o  directamente en el pago de la financiación del objetivo (por ejemplo la cuota por la compra de un  terreno o de un departamento en construcción, el pago en cuotas de un auto, etc…).

4)     Ser responsables y consecuentes con el compromiso asumido. No dejar de ahorrar la cifra que se estipuló. Si hay un imprevisto reducir la cifra, pero no abandonar.

5)     Invertir: mientras se está ahorrando para llegar al o los objetivos el dinero debe estar “trabajando para nosotros”, como dice Robert Kiyosaky, el autor de “Padre Rico, Padre Pobre”. No sirve guardar pesos en una lata o un “chanchito”, hay que aprender sobre las distintas maneras de que ese dinero genere un interés, crezca.

6)     Según la edad y las espaldas económicas, definir cuánto riesgo se quiere o se puede asumir al invertir.

7)     Siempre tener un pequeño fondo de reserva liquido (de fácil disponibilidad) para hacer frente a una emergencia.

Contame, ¿qué es lo que más te cuesta al intentar planificar?

Mónica Fernández.

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  1. patricia
    11 octubre, 2013 en 3:44 PM

    muyyy bueno, trato de hacerlo, aunque aquí las pautas están muy claras y organizadas!!!

  2. Francisco
    12 octubre, 2013 en 12:26 AM

    Lo que más le cuesta a la gente es abandonar esos malos hábitos de pequeños -y no tan pequeños- gastos constantes: “porque ahora puedo darme ese gusto”, “porque me lo merezco por tanto trabajo”, “porque si guardo la plata se desvaloriza”, “porque la vida hay que vivirla hoy”, y varias excusas más.

  3. Juan josé
    2 noviembre, 2013 en 3:51 PM

    Muchos dicen que los fondos líquidos que hay que dejar en la caja de ahorro debería ser entre 6 u 8 sueldos, por si a uno lo despiden y queda internado o cosas por el estilo.Tampoco olvidarse de tener un seguro de vida que va ayudar a la familia una vez que no estemos y un seguro de retiro, Este último se complementa con inversiones y lo ideal es hacerlo constituirlo hasta los 35 años porque después se hace más caro.
    Abrazos,

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